Fisterra, donde la tierra termina

Ruta hacia la Costa da Morte, donde maravillosos Faros se erigen al cielo como a punto de despegar. La belleza de Galicia se nos ofrece en paisajes impresionantes y gentes de gran corazón; Finisterrae, o donde la Tierra termina. Como estar…

En las manos de Dios

Su nombre lo dice todo, Fisterra. Por estas tierras, donde fastuosos acantilados marcan el límite entre la tierra y el mar, han pasado multitud de culturas: Celtas, Romanos…
A Finisterre no llegas por casualidad, tienes que dejar la carretera y seguir estrechas “corredoiras” para descubrir unos lugares que, con razón, se consideran parte de los 5 dedos de Dios.

Majestuoso Atlántico

Un majestuoso Atlántico, con preciosos matices de verdes y azules, está omnipresente en la vida de estas tierras, mostrando sus dos caras: la dulce, en unas rías sobre las que se asientan bellos pueblos marineros (Fisterra, Camariñas, Ribeira, Corcubion, Cee, Malpica, Caion…)que viven entre los verdes campos y el mar, y otra más “brava”, donde una serie de acantilados recorren la costa, extendiendo sus rocosos tentáculos bajo las revueltas aguas y ofreciendo algunos de los atardeceres más bellos de la península.

Mareas vivas

Las mareas establecen un ritmo de vida. Embarcaciones que, con de la caída del sol, parecen recostarse para el descanso nocturno, despertándose puntuales con el nuevo día y mostrándose más bellas con la verticalidad de la nueva marea, en unos puertos que son el pulso vital de estas pequeñas poblaciones llenas de historias de emigrantes, pescadores, barcos y naufragios y que marcan el carácter de sus gentes abiertas y amables.

Playas salvajes

Desde las salvajes playas de la zona de Carballo y Malpica hasta las arenas en movimiento de las dunas de Corrubedo, un sinfín de pueblos, construcciones, cruceiros, castros y faros nos van contando la historia de esta tierra y sus gentes, que siempre tienen la vista puesta en el mar, así como la esencia atlántica como seña de identidad.

Un recorrido por alguna de las numerosas playas que dulcifican la montañosa geografía, nos lleva hasta las blancas arenas de Caión, Baradés, Barrañán, Baldaio o Razo, ésta última, santuario de los amantes del surf por las buenas olas que alli se cogen durante práticamente todo el año.

Rutas de Costa da Morte

Las rutas a seguir son multiples y diversas. Merece la pena una visita a los numerosos faros que pueblan, con imponente presencia, la rocosa costa y entre los que destacan especialmente los de Fisterra y Cabo Vilano, que se disputan entre si el ser el punto más occidental de la Península Ibérica , y desde los cuales las vistas del lejano horizonte invitan a dejar volar la imaginación. 

Dunas de Corrubedo

Una mención especial es para el Parque Natural de Corrubedo donde la verde vegetación autóctona deja paso a la Gran Duna móvil, de 1,3km de longitud (250m de anchura) y picos de hasta 20 m de altura. Considerada la más grande del noroeste de la Península Ibérica, que impide la visión de un Atlántico, tan igual y, a su vez, tan diferente al Atlántico del Sur.